Elon Musk, propietario de Twitter, ha revelado que la empresa ha perdido casi la mitad de sus ingresos publicitarios desde que la adquirió en octubre de 2022, lo ha dado lugar a un flujo de caja negativo y una fuerte deuda.

Tras admitirlo en un tuit, Musk ha explicado que la mejora prevista para el mes de junio no se ha materializado, pero que los pronósticos correspondientes a julio son más favorables.

El multimillonario añade que el servicio Spaces de foros de debate tampoco genera ingresos y que en este momento “todo son costes”.

Musk declaró hace poco que Twitter iba en camino de facturar 3.000 millones de dólares (unos 2.680 millones de euros) en 2023, frente a los 4.400 millones de dólares (casi 4.000 millones de euros) de 2022 y los 5.100 millones de dólares (más de 4.500 millones de euros) de 2021.

Durante los nueve meses que lleva en el cargo, Musk ha adoptado varias medidas para mejorar la situación financiera de la empresa, entre ellas despedir a miles de empleados y recortar las facturas de los servicios en nube.

En una entrevista con BBC News realizada en abril, Musk explicó que las cosas iban “razonablemente bien” y que Twitter había alcanzado cierto equilibrio tras el regreso de la mayoría de los anunciantes.

Twitter también se enfrenta a una competencia cada vez mayor, ya que su nuevo rival Threads, de Meta Platforms, acumula más de 150 millones de usuarios desde su lanzamiento a principios de julio.